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Las prisiones dejan de ser inmunes: 38 funcionarios y 4 internos dan positivo

Los centros penitenciarios habían sido hasta el momento un fortín para los reclusos, ya que el coronavirus apenas había entrado, pero en las últimas horas ha dejado de ser así

Los centros penitenciarios habían sido hasta ahora un pequeño oasis en el mapa de la extensión del coronavirus. Tan solo un recluso se había contagiado en la prisión de Álava con el Covid-19. El preso fue trasladado a una instalación hospitalaria, donde le trató el personal sanitario y ya ha sido dado de alta. Sin embargo, la cuestión ha cambiado en estas últimas horas, ya que la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha detectado otros tres casos que han dado positivo en diferentes instalaciones penitenciarias del país. Entre estos, el de una interna de 78 que residía en la cárcel de Estremera (Madrid VII) que falleció ayer.

Las prisiones dejan de ser inmunes

La mujer tenía «múltiples patologías», según informan desde el Ministerio del Interior, y fue ingresada el pasado 20 de marzo con una severa crisis respiratoria de la que no pudo recuperarse ni siquiera en el hospital de Arganda del Rey, donde fue trasladada. Tras fallecer, dio positivo en las pruebas que previamente le habían realizado por coronavirus, diagnóstico que ha conocido hoy mismo la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. Desde esta última institución han explicado a El Confidencial que estos dos casos se unen a otros dos positivos más, los de dos internos de la prisión de Estremera —de donde procedía la fallecida— que ya están hospitalizados.

Según el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, los presos están respondiendo muy bien a esta crisis. «Su situación es excepcional porque son personas que están encerradas y les estamos limitando aún más sus derechos al prohibirles las comunicaciones con sus familias», ha explicado el responsable de Interior durante su intervención en rueda de prensa esta tarde. «Están teniendo muy buen comportamiento y se solidarizan, según me dicen los funcionarios de prisiones, con la gente que está fuera», ha añadido.

Instituciones Penitenciarias, por su parte, han señalado en estos momentos hay 38 funcionarios de prisiones contagiados de coronavirus. Todos ellos están siendo sometidos a las medidas de protección y a los tratamientos hospitalarios correspondientes, han agregado desde la secretaría general, que ha concretado que uno de los afectados es el jefe de servicios de la prisión de Teruel, que es el que más grave se encuentra ahora y que está ingresado en la unidad de cuidados intensivos. Otras 350 personas vinculadas a la administración penitenciaria presentan diferentes síntomas relacionados con el Covid-19, de las que 125 son presos que se mantienen aislados en sus respectivas celdas y 225 corresponden a funcionarios de prisiones que se encuentran confinados en sus domicilios.

Los internos son considerados un colectivo vulnerable. Gran parte de ellos están sometidos a tratamientos de diferente gravedad, toman pastillas, necesitan medicación o acuden a revisiones periódicas para seguir en un estado de salud aceptable. La propagación del coronavirus en los centros penitenciarios, por lo tanto, podría llevarse por delante una cantidad importante de vidas. Por eso el Ministerio del Interior estableció un plan especial para aislar a la población reclusa así como a los funcionarios de prisiones que trabajan con las instalaciones penitenciarias.

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ordenó el pasado 10 de marzo restringir el acceso de personal externo a los centros penitenciarios de la Comunidad de Madrid, Álava y La Rioja, zonas que en ese momento registraban mayor número de casos. «Se suspenden todas las visitas que no se realicen a través del locutorio», estableció el organismo responsable de gestionar todas las prisiones de España salvo las catalanas, que tienen las competencias transferidas al Gobierno autonómico. Además, la secretaría general prohibió los traslados entre centros con el fin de evitar que el virus pasara en un momento dado de una prisión a otra.

A pesar de que el ministro ha indicado que los altercados que se registran estos días entre rejas son los que hay «habitualmente», los sindicatos de funcionarios en pleno están molestos porque entienden que Interior no está tomando las medidas pertinentes para protegerles y evitar que estas protestas de reclusos sean un medio para propagar el virus. Una pelea entre internos en el centro penitenciario de Valdemoro terminó ayer en una suerte de manifestación masiva de los reos, que exigían a los funcionarios que se pusieran mascarillas para acceder al módulo con el fin de que limitaran las posibilidades de contagiarles.

Los empleados públicos, sin embargo, «no pueden ponerse las mascarillas», denuncian los citados sindicatos, dado que la dirección del centro penitenciario no se las proporciona. «Curiosamente la exigencia de los presos coincide con la petición de los trabajadores de la cárcel, que llevan dos semanas pidiendo a la dirección del centro que nos dote de mascarillas para evitar contagiar el virus a la población reclusa», reclaman las organizaciones sindicales, representadas por Acaip-UGT, la Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones, CSIF y CCOO.

Visto en: https://www.elconfidencial.com/espana/2020-03-24/las-prisiones-dejan-de-ser-inmunes-38-funcionarios-y-4-internos-dan-positivo_2516172/

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