La UME desinfecta las cárceles para evitar la propagación del coronavirus

  • Limpian las zonas exteriores pero no entran en las celdas de los internos

  • Han quedado suspendidas las visitas, salidas de permisos y traslados de presos

  • Funcionarios de prisiones temen ser portadores del coronavirus y piden medios para contener la expansión

Efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y  Bomberos de la Comunidad de Madrid entraban a primera hora del jueves en la prisión de Navalcarnero. Los funcionarios y los presos comentaban asombrados la noticia, les parecía una insólita escena.

Ataviados con monos blancos, gafas, mascarillas y guantes estos efectivos desinfectan los centros penitenciarios para contener la expansión del coronavirus. Ya han limpiado el de Segovia, Morón de la Frontera, Estremera, Soto del Real, Albocasser y Murcia.

Limpian las zonas exteriores, donde hay más movimiento de trabajadores, abogados y familiares. Después los patios, aulas, gimnasios, talleres y bunquers de los funcionarios, aunque no entran en las celdas de los internos debido a las dificultades que eso conllevaría. Los propios internos se encargan de realizar diariamente esta tarea.

Las asociaciones de trabajadores penitenciarios habían solicitado la ayuda de la UME para que el COVID-19 no se siga propagando entre la población reclusa. Denuncian la falta de medios para contener la expansión y temen que pueda producirse un contagio masivo.

Módulos de aislamiento

Los centros penitenciarios están haciendo hueco para aislar a los internos que ingresan durante dos semanas, antes de ser derivados a sus módulos correspondientes. También para los que presentan síntomas compatibles. Pero los reos no están tranquilos y han protagonizado varios altercados durante la última semana: motines, peleas, agresiones a los funcionarios o incluso grabaciones de vídeo prohibidas, en las que manifiestan el temor de que el coronavirus pueda afectarles.

Instituciones Penitenciarias ha suspendido las actividades que suponen la entrada de voluntarios y de trabajadores externos, las comunicaciones a través de los locutorios, los vis a vis, las salidas de permiso y los traslados entre centros.

Los funcionarios solicitan que haya el mínimo contacto y que se suprima  el sistema actual de guardias solapadas. «Hay que aislar los centros del exterior, evitar los movimientos entre módulos e impedir la acumulación de personas en las mismas zonas. En centros como el de Valdemoro, los módulos conflictivos están a una sobreocupación del 140 %  que en caso de que el virus pase al interior, se propagará rápidamente entre la población reclusa», asegura un portavoz del sindicato ACAIP.

Visto en: https://www.niusdiario.es/sociedad/sanidad/UME-desinfecta-carceles-evitar-propagacion-coronavirus_18_2917695363.html